¿NOS AYUDA EL MODELO DE LA PIEL A ENTENDER EL DESARROLLO PSÍQUICO?

En los comienzos de la medicina psicosomática se acumuló mucha experiencia sobre cómo diversos factores psicológicos influían en el comienzo y curso de diversas enfermedades dermatológicas. Ha sido el caso del eczema atópico, de la urticaria y la psoriasis, de la alopecia y la tricotilomanía, del prurito y el rascado que se presentan en muchos de esos trastornos. Se pensó que la agresividad reprimida, la depresión y los traumas diversos estaban presentes en las interconsultas de enfoque psicoterápico que practicaban algunos psicoanalistas que seguían a la escuela de Alexander: Ida Macalpine, Wittkower,…

BabyAhora bien, en 1968 una psicoanalista de niños que trabajaba en la Clinica Tavistock inglesa, publicó un sorprendente artículo sobre La experiencia de la piel en las relaciones tempranas de objeto”. En nuestro ambiente es ya poco conocida, a pesar de que personas como Rebeca Grinberg difundieron la forma de entender Bick el “Análisis infantil, hoy”, que presentó en un symposium internacional en Edimburgo. Después pensó en el tipo adhesivo de identificación, y, en especial, propuso un método de observación de bebés que resulta una necesidad en la formación de la mayoría de los analistas, mucho más si lo son de niños. 

Nusia

 

Esther Bick (1901-1981) no estuvo de acuerdo con la formación recibida en Viena por parte de Charlotte Bühler sobre el enfoque conductista del desarrollo infantil. Huyó de Austria cuando la anexionaron los nazis, y se estableció en Manchester, analizándose con Michael Balint, y luego en Londres con Melanie Klein. En 1949 Bowlby la invita a trabajar como psicoterapeuta en la Tavistock. Para Bick las emociones del analista en formación es una estupenda herramienta para comprender qué pasa por la mente de bebé que observa. De ahí derivan la función primaria de la piel, “la piel psíquica”, y “la segunda piel” como defensa.

Aquello que el bebé percibe sobre su piel, tanto desde dentro suyo como mediante el límite que coloca la madre al atenderle, le lleva a experimentar el sentimiento de integridad. Para Bick las corazas musculares de la “segunda piel” defienden al paciente de una desintegración destructiva o del escurrimiento por un agujero en el límite psíquico citado.

Es decir, que “el funcionamiento de la piel obra como un límite”, que da cohesión a las partes de la personalidad que se vivencian como desunidas. Uno mismo y el otro, el self y el objeto, serán contenidos dentro de sus propias “pieles”. El objeto que sirve como continente se vivencia tan en concreto como una “piel”. La “segunda piel” se forma mediante una pseudo-independencia y sustituyendo a la función de contención que debería tener la piel.

En sus ejemplos empeora la función de la madre de una bebé a la hora de ser piel-continente, de modo que, al medio año, la llamaba “boxeadora”, por su costumbre de golpear a la gente en la cara, con esa segunda-piel muscular. Otra niña, psicótica desde los tres años, llegaba como una “bolsa de patatas” y se pellizcaba continuamente la piel, otra segunda piel muscular. Y una niña de cinco años decía: “los juguetes no son como nosotros, se rompen en pedazos y no se arreglan. No tiene piel. Nosotros tenemos piel”.

juguetes

                  Manuel Pérez Sánchez, un psicoanalista de Barcelona, supervisó con Esther Bick hace unos treinta años. Publicó las observaciones de un bebé durante los dos primeros años de vida, difundiendo en esos años el “método Bick” en diversos lugares. Una de sus ideas básicas es la de la “piel psíquica” que se forma en la relación de cualquier bebé con su madre.

 

BICK PREPARÓ EL CONCEPTO DE “YO-PIEL” DE ANZIEU.

 

Didier Anzieu (1923-1999) fue condiscípulo de Laplanche y Pontalis, otros psicoanalistas franceses muy conocidos por su “Diccionario”, tan consultado por muchos de nosotros. Su tesis tras estudiar filosofía fue “El autoanálisis de Freud”, otra obra original para entender la construcción de nuestra ciencia por el primer analista, a partir de sus propios sueños, lapsus y síntomas. Su intuición sobre el “Yo-piel” deriva de la temporada que Anzieu pasa en un servicio de dermatología donde estudia enfermos eczematosos.

anzieu

Comenzó un primer análisis con Lacan, ignorando trágicamente que había sido el analista de su madre, estando ella internada en el hospital de Sainte-Anne de París, y habiendo descrito el tratamiento de ella en su tesis de medicina, como el caso “Aimée”. Anzieu volvió al análisis con un miembro de la Asociación Psicoanalítica de Francia, asociación a la que Anzieu ya perteneció siempre. Escribió sobre la creatividad artística (Beckett, Bacon), sobre los grupos,.. Presentó material clínico en un congreso de la IPA. En Madrid se recuerda unas conferencias suyas en la Clínica de la Concepción sobre “El encuadre psicoanalítico y las envolturas psíquicas”, el 24 de febrero de 1989 bajo los auspicios del Instituto de Estudios Psicosomáticos. José Rallo cuenta que, al hablarle a Anzieu sobre su trabajo de “La cesión en la infancia”, Anzieu le explicó que él también había sido un niño cedido.

El propio Anzieu explica su concepto central sobre el Yo-piel como una representación mental que el niño forma en base a la experiencia de la superficie de su cuerpo, y la usa para describir al recipiente de los contenidos mentales. El yo-piel pertenece al periodo del desarrollo en que el yo psíquico se diferencia del yo corporal a nivel práctico, mientras permanece indistinguible de él en su imaginación”. Como intermedio entre la metáfora y el concepto, la noción del yo-piel fue elaborada por Anzieu y presentada en 1974.

Según este autor, el yo incluye al aparato psíquico así como la piel incluye al cuerpo. Las funciones principales de la piel son traspuestas a nivel del yo-piel, y de allí al nivel del yo pensante. Las funciones del yo-piel son:

a) mantener los pensamientos

b) contener ideas y afectos

c) proveer una membrana protectora

d) registrar las huellas de la comunicación primaria con el mundo exterior

e) manejar las correspondencias intersensoriales

f) individualizar

g) soportar la excitación sexual

 h) recargar la líbido.

El yo-piel es un interface entre el mundo interno y el mundo exterior, y sienta las bases de la relación entre el continente y el contenido”.

El yo-piel se desarrolla y enriquece por la integración en las diversas envolturas del sistema sensoriomotor. Un aspecto funcional se focaliza en las excitaciones externas e internas, mientras que otra función se dirige a las comunicaciones con el ambiente. Una parte importante del trabajo psicoanalítico con los pacientes borderline consiste en la reconstrucción de las fases tempranas del yo-piel y de sus consecuencias para la organización mental. Esta tarea precisa la técnica del análisis transicional y transaccional, de la que nos habló Anzieu en la Asociación Psicoanalítica de Madrid hacia 1980.

yo piel

Los paralelismos y diferencias entre los conceptos de “una segunda piel”, el “yo piel” y “las envolturas psíquicas” quedan al criterio de los lectores. Tanto Bick como Anzieu se basan en el material clínico de niños y adultos con trastornos psicóticos, o al menos borderline. Ambos se basan en la relación continente-contenido que establece el bebé con su madre. Y el conocimiento de la piel y de la dermatología vale de modelo o metáfora para el modo de funcionamiento mental y de construcción del aparato psíquico.

 

 

Francisco Martí Felipo

 

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