“El MESÍAS”

“Händel es el compositor más grande que ha existido jamás, me descubro ante él y me arrodillaría ante su tumba. Aquí se halla la verdad” expresa Beethoven.

” Él es el maestro de todos nosotros”, dice Haydn.

Por su parte, Händel precisa al público:

“Lamentaría, señores, entretenerlos, únicamente deseo hacerlos mejores”

Häendel
¿Cuál es la profundidad y el alcance de esta cita de Händel ?

De convicciones profundamente religiosas, Händel parece querer comunicar a su público lo que en términos psicoanalíticos expresaríamos como “ir más allá del contenido manifiesto”, en este caso, ir más allá de la música como mero entretenimiento. Desea comunicar el ”contenido latente”, esto es, la comprensión más profunda que subyace a la expresión meramente formal y estética. Pretende así golpear al espectador transmitiéndole no sólamente la belleza, sino también la verdad, la potencia y la bondad que él percibió en el texto.

Nos preguntamos en ese sentido, ¿qué pretendía transmitir a sus espectadores? ¿cuáles fueron las circunstancias psicológicas de la creación de “El Mesías”, sin duda una de las obras maestras de la música del barroco y de la música de todos los tiempos, escuchada en la Navidad y en la Pascua por miles de espectadores en todas partes del mundo?; y también ¿qué le da su carácter universal?

handel-el-mesias-filarmonica-nueva-york-leonard-bernstein-4757-MLA3865939385_022013-O

J.C. Bermejo, describe algunas circunstancias biográficas que precedieron al momento creativo.

“La tarde de Abril de 1737 ……un estruendo retumbó en el hogar. El criado de Händel, Cristof Schmidt corrió para averiguar qué había sucedido. ….encontró al corpulento músico tendido en el suelo…tirado de espaldas, con los ojos abiertos y la mirada fija……Schmidt salió en busca del Doctor Jenkins, médico habitual de Haendel……En ese año, el maestro había escrito cuatro óperas, y se veía día tras día sometido a grandes presiones….que provenían de la crítica, de las cantantes, además de las deudas que debía soportar……………….había invertido la casi totalidad de sus ahorros, unas cien mil libras… El dictámen del doctor Jenkins,… era inapelable. El compositor padecía una apoplejía y la parte derecha de su cuerpo estaba paralizada…….el ataque había afectado a su cerebro. No había garantías de recuperación…..le recomendaron tomar baños calientes en Aquisgrán……tomándolos por encima de las recomendaciones médicas…..Una semana después, la mejoría llegó…. Contra pronóstico, Händel comenzó a moverse,… en dos semanas ya tenía movilidad en el brazo derecho…….cuando se preparaba para abandonar Aquisgrán, el compositor, en un paseo por la ciudad, se detuvo frente a la puerta de una iglesia, penetró en el edificio y buscó el órgano…….sus dedos se deslizaron por las teclas con parecido prodigio a como lo había hecho antes. Händel estaba curado, completamente, ante la admiración de su médico”.

El Dr.Hunter, de la Universidad de Texas y biógrafo de Händel, afirma que esta patología se debía al saturnismo, crónica intoxicación por plomo de los grandes bebedores y comedores de la época, ya que se usaba este metal para la conservación del vino y la cerveza. Händel, piensa, tenía un trastorno de la conducta alimentaria conocido por “trastorno por atracón” (DSM V), en el que se pierde el control de la ingesta, se come a deshora o en períodos de angustia o depresión. La dieta y baños calientes que se impone en Aquisgrán, permiten a Händel recuperarse de la sintomatología neurológica que padece por su efecto depurativo.

En todo caso, Händel ha atravesado en este período un ciclo de muerte, esperanza y resurrección, experiencia transformadora inmediatamente anterior a la composición de “El Mesías” que va desde la pérdida de conciencia y el sombrío diagnóstico del Dr. Jenkins, parálisis y daño cerebral irrecuperable, hasta la jubilosa recuperación de la motricidad fina requerida para el virtuosismo como organista en la iglesia de Aquisgrán.

Vuelve posteriormente a Londres y a la vuelta de un paseo aparece en su casa un libreto compuesto por Charles Jennens. Se trata del libreto de “El Mesías”, basado en diversos textos de la Biblia, Isaías, Salmos, Apocalipsis, Corintios…

Hallelujah

El libreto tiene tres partes, las profecías sobre el advenimiento de Jesús, el relato de la Pasión y finalmente el desenlace y consecuencias para el hombre. El texto literal, aunque extraído de la Biblia, tiene la estructura de la representación operística, planteamiento, nudo y desenlace y contiene todos los elementos del drama, conflicto, lucha, pasión, dolor, victoria o derrota.

Su libretista Charles Jennens , escribe a un amigo:

“Espero que [ Händel ] expondrá todo su genio y habilidad en ella, que la composición pueda sobresalir a todas sus todas sus antiguas composiciones, pues el asunto sobresale a cualquier otro tema “.

Händel comienza a trabajar denodadamente, furiosamente, y en 23 días, del 22 de Agosto al 14 de Septiembre, concluye, exhausto la partitura.

“He creído ver el Paraíso frente a mí y al gran Dios sentado en su trono con su compañía de Ángeles”, dice agotado.

Sarah Bardwell del Museo Händel House en Londres expresa que

“Händel compuso El Mesías en un interludio asombroso, en tres o cuatro semanas entre Agosto y Septiembre de 1741……. Escribió literalmente desde la mañana hasta la noche”.

Las sorpresas se suceden pues inesperadamente, Lord William Cavendish, lugarteniente del rey en Irlanda le invita a ir a Dublín, lo que acepta de inmediato llegando a Dublín a finales de otoño. “El Mesías” recién escrito se estrenará en Dublín, con tal éxito que deberá ser representada en varias ocasiones antes de regresar a Londres, donde estaba siendo ferozmente atacado no sólo por la crítica, que le acusaba de vulgar sino también por alguien empeñado en hundir su carrera, pues parece que hasta los carteles de sus estrenos eran arrancados de las calles. Tal vez por la creciente tensión entre las casas reales de Hannover y Estuardo, que luchaba por la vuelta al poder y en la que la ópera también era una pieza más de la agitación política.

El éxito de la obra se corroborará en su estreno en el Covent Garden cuando el propio rey, Jorge II se puso en pie en el coro del Aleluya, movimiento que es seguido por todo el público. Händel, que legará las ganancias de esta partitura a obras de caridad dirá que :

“Será siempre para los enfermos y para los presos, pues he sido un enfermo y con ella me he curado; fuí un preso, y ella me liberó”.

Häendel
Desde un punto de vista personal este es un momento de transición y cambio, tanto personal como artístico, si es que un gran creador deja alguna vez de cambiar. Desde entonces, Händel sólo compuso oratorios, excepto la ópera Sëmele estrenada también como oratorio.

Acerca de la potencia musical de la obra, expresa Laurence Cummings, director del Festival Händel de Londres “Los sentimientos de alegría que se reciben del coro en el Aleluya son insuperables, ¿cómo puede alguien resistirse al coro del Amen al final? Siempre levantará el ánimo cuando nos sintamos deprimidos”.

Otro gran director handeliano, Harry Bickett afirma:

“Aun cuando el tema de su obra es religiosa, Häendel está escribiendo sobre la respuesta humana……”

Y es que la enorme fuerza y sinceridad que Händel transmite en “El Mesías” traspasa el ámbito de una religión concreta para hundirse en la capacidad universal del ser humano tanto individual como colectivamente para luchar contra la adversidad, para no rendirse, para generar una solución que permita sobrevivir.

En el libreto de Jennens, Händel descubrió, conectándolo con su propia experiencia, el mito universal que subyace en el relato del advenimiento, pasión y triunfo de Jesús y que supone el triunfo sobre la adversidad, la renovación y la generación de un nuevo camino que todo hombre ha tenido que enfrentar alguna vez en su lucha por sobrevivir en la oscuridad.

En la clínica encontramos habitualmente estas situaciones. Las diferentes crisis golpean a los individuos sumiéndolos en la desesperación y generando estados de abatimiento, apatía o ansiedad, que podrían acabar con la salud física o psíquica o desencadenar conductas alteradas.

Melania Klein, pionera en el psicoanálisis infantil mostró cómo la estructuración del psiquismo del niño, en sus primeros meses de vida, debido a su gran inmadurez y a lo desconocido del mundo externo e interno, experimenta intensos estados de ansiedad y desolación, miedo a la aniquilación y terrores persecutorios.

sufrimiento

Incluso la propia madre no es vivida como una persona unificada, sino disociada en una parte buena, fuente de todo bien y absolutamente necesitada, sobre la que posteriormente se proyectarán figuras divinas y otra extremadamente mala, absolutamente odiada, fuente de todo mal, sobre la que se proyectarán figuras míticas monstruosas o demoníacas.

La introyección de los aspectos buenos de la madre, constituye la base esencial del yo, el terreno firme y profundo al que se acudirá una y otra vez en los momentos de tribulación y como generador de toda esperanza. La introyección estable de esa “madre buena” es un requisito fundamental para el desarrollo normal de la personalidad y la mayor garantía de solidez y resistencia en los momentos de sufrimiento e incertidumbre.

Esta presencia interna, esta buena “huella mnémica” es el terreno psíquico protector y benéfico desde el que el individuo podrá superar las adversidades. Es una posesión profunda, una fuerza psíquica necesitada por todo individuo que, para su existencia y salud mental debería contar como garantía pues no es sino la representación misma del amor.

Este recuerdo del pasado benéfico y salvador que se proyecta en el futuro como profecía, es el mensaje que Händel comunica en la primera parte de “El Mesías”, concretamente en su comienzo, donde el tenor expresa “ Consolad a mi pueblo. Anunciad a Jerusalén que acabó su servidumbre….”( Isaías, 40, 1-3 ) “Todos los valles se elevarán, todas las montañas se allanarán” ( Isaías 40, 4)

O a través del texto de Isaías, donde Händel encuentra inspiración para componer la sublime y poderosa armonía que expresa el nuevo surgimiento de la esperanza donde la contralto junto al el coro comunican: “……tú que anuncias a Sión la buena nueva…..levántate, resplandece, pues la luz ha llegado y la gloria del Señor se alza sobre ti” ( Isaías 40, 9. )
O también en uno de los coros más bellos e intensos jamás compuestos, donde se comunica: “Pues nos ha nacido un niño, ….y por su nombre será llamado Maravilloso, Consejero, Dios Todopoderoso, Padre eterno, Príncipe de la Paz” ( Isaías 9, 6 )

O bien: “Regocíjate, oh hija de Sión, salta de alegría, he aquí que viene tu rey…….que traerá la paz a todos los hombres” ( Zacarías 9, 9-10 ) o en el dueto entre la soprano y la mezzosoprano: “ ….apacentará su rebaño como u pastor….guiará con dulzura a las madres” ( Isaías 40,11) “ Su yugo es suave y su carga ligera” ( Mateo 11,30 )

En la segunda parte, Händel orquesta los distintos temas de esta tragedia también anunciada y a la que la mezzosoprano pondrá voz: “Fue despreciado y rechazado por todos; varón de dolores y habituado al sufrimiento” ( Isaías 53, 3 ) Sin duda los pasados e injustos sufrimientos de Händel están ahí expresados. Y aunque las estrofas sobre el dolor, la burla y el desprecio son prioritarias, no desaparece la esperanza. Así el tenor expresa: “Pero tú no abandonarás su alma en el infierno ni consentirás que tu hijo contemple la corrupción” ( Salmos, 16, 10 )

Finalmente el coro y el tenor en un vigoroso texto rompen con un destino mortífero pues…”El que mora en los cielos se reirá de su cólera; serán la irrisión del Señor” ( Salmos 2, 9 )
El glorioso Aleluya, culminará este movimiento de recuperación”……….El reino de este mundo se ha convertido en el reino de nuestro Señor………Rey de reyes, Dios de dioses. El reinará eternamente ¡Aleluya! ” ( Apocalipsis 19)

fig17-02*Partitura El Mesias. Nota al pie escrita a mano.

En la tercera parte, el texto de la soprano vuelve a resaltar el argumento psicológico que señalamos antes, es decir, que la presencia de una entidad benefactora desde la profundidad del psiquismo es la mayor seguridad y garantía ante el sufrimiento  “Si Dios está con nosotros ¿quién puede estar en contra nuestra ?” ( Romanos 8, 31/33 )

Esta grandiosa obra relatada a través de textos religiosos, alcanza la universalidad por revelar, describir y expresar con enorme fuerza dramática y la madurez de recursos musicales de un genio en plena madurez estética, la gama de emociones que acompañan a los procesos de cambio personal. Es un ejemplo de los inauditos recursos que puede desplegar el psiquismo en situaciones extremas, de la prodigiosa capacidad de la mente humana para elaborar una respuesta insólita, sorprendente e inesperada, constitutiva de la resiliencia, que en situaciones de desesperación despierta y espolea al individuo estimulándolo de forma incontenible y renovadora.

“Sabiduría u olvido. Para esta guerra no hay tregua” dirá el psicoanalista Bion, que señala la alternativa de estas dos opciones del psiquismo, la actividad de transformación y elaboración de la realidad bruta o la regresión psíquica, dejarse vencer y abandonarse negando los problemas y conflictos, o mirarlos de frente y representarlos de forma nueva y creativa. Es esa lucha por el cambio la que promueve el crecimiento psíquico. En la clínica es la tarea fundamental a la que se enfrenta el psicoanalista.

3438
Händel, además de un trastorno de la conducta alimentaria con manifestaciones subclínicas de ansiedad y depresión, poseía también los recursos psíquicos que le permitieron superar la adversidad a través de la creación y que ofreció a los espectadores de todas las épocas, razas y credos escribiendo esta obra universal que expresa todo su genio musical y también toda la fortaleza psicológica que necesitó para luchar y superar las adversidades a través de una representación emocionalmente genuína. En esto radica la grandeza de la obra, en interiorizar, identificarse y hacer suyo el texto bíblico, trasunto a su vez de la urdimbre de dolor, amor y heroísmo que precisa el ser humano para sobrevivir desde la endeblez y miseria de la condición humana.

Durante una representación del Mesías, cayó desmayado y nunca se recuperó, muriendo poco tiempo después. Está enterrado en la Abadía de Westminster donde reposa junto a Newton y Darwin, Milton, Charles Dickens, Kipling, Henry Purcell y W. Turner; genios en otros campos del espíritu o de la ciencia y que como él, debieron enfrentarse a la incertidumbre e incomprensión, logrando encontrar representaciones inéditas y sorprendentes por las que en muchas ocasiones tuvieron que luchar y pagar el alto precio de la confusión interna o del rechazo social.

 
Dr. Pedro Gil Corbacho.

@gilcorbacho

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s