EL SÍNDROME ALIENACIÓN PARENTAL; UN PROBLEMA SIEMPRE ACTUAL

El Síndrome de Alienación Parental (S.A.P.) hace referencia a una forma de maltrato a los menores, quienes no pueden dejar de ver en sus padres la garantía de seguridad y bienestar para su desarrollo frente al mundo exterior. En un proceso de separación legal, ambos progenitores pueden utilizar a los hijos como “armas” para dañar al cónyuge, sin percatarse que no sólo infligen daño a la ex pareja, sino también a los niños.

secuestro-emocional.org_

En estas circunstancia se suele utilizar información, no pertinente , que es falsa o que está manipulada por un adulto, con la finalidad de obtener una respuesta específica, por parte del hijo en su propio beneficio. En la mayoría de los casos, las consecuencias para los pequeños pueden llegar a ser irreversibles si no son oportunamente tratados por especialistas. También debe atenderse a quien ejerce este maltrato (padre o madre), pues o tiene miedo de perder o ya perdió el límite entre una batalla legal y el daño que puede provocar en sus hijos, al utilizarlos como “elementos de guerra”. Sigue leyendo

LOS ANIMALES EN LA VIDA DE UN NIÑO

He tenido la oportunidad de conocer este verano a un niño con un afán desmedido de relación y de preocupación con los animales. Todo empezó, cuando tenía cuatro años y acudió a preguntarme si yo creía que era “chico” o “chica” el joven caballo que tenían sus vecinos. En cuanto el potrillo le veía, acudía a curiosear al lado de la valla, esperando que le echara algunas de las hojas verdes y tiernas que veía a su alcance.

Este fue el motivo de que Pedrito, que así se llamaba el niño, me contara que por qué esa lombriz que correteaba por el suelo echaba el alimento por el “culo”. No le bastó que yo le explicara la creación de abono que realizan estos gusanos, porque, aunque la entendió, pasó a relatarme por qué se multiplican tanto los por él llamados “tocinillos” que corren por el agujero que hacía de cloaca al lado del pozo. En ese momento le expuse su posible curiosidad por el nacimiento de sus hermanos. Pedrito me confirmó que no soportaba ni las hormigas entre la tierra ni las avispas en su piscina. Tenía que pisarlas y matarlas, porque le parecía que ensuciaban la tierra y el agua, más allá de lo que los adultos podamos razonar.

Untitled (marti1 copy)

Este niño sufría una pesadilla repetida donde veía a un toro con uno de sus mejores amigos en el fondo de ese pozo del que me hablaba, repleto de basura. Por si fuera poco, en el garaje de su casa creía que existían ratas que le daban mucho miedo. Y encima, siguiendo su conversación, había oído que, en casa de su abuela, los escarabajos pasaban desde la habitación en la que, antes de nacer su hermana, dormía con sus padres, hasta su primer cuarto en el que dormía solo. De día guardaba en su armario los muñecos y las revistas infantiles con las que pasaba el rato. Sin embargo, como psicoanalistas de niños podemos pensar que esos terrores a los pequeños animalitos representan al inconsciente.  Sigue leyendo

EL DESCONCIERTO DEL INDIVIDUO EN LA SOCIEDAD

Asistimos todos los días a la experiencia de nuestra perplejidad frente al espectáculo que ofrece la vida cuando ésta no nos da respuestas o éstas son inadecuadas o absurdas. Quizá en este devenir, sospechamos saber por qué actuamos de una forma u otra, pero solo aprehendemos la vida desde su suceso. Para nuestra sorpresa, somos más de lo que desearíamos. Todas las personas en un infinito deseo de justificar lo que dicen o hacen, acaban por preguntarse por qué hacen o dejan de hacer una cosa cuando inicialmente creían saber porqué.

Image

Hablo como no podía ser de otro modo de lo que acontece en la vida sin que nosotros podamos planearlo. Nuestra vida sucede pese a nosotros mismos. Justificamos cada acto, cada acontecimiento y quizá cada decisión, a sabiendas que la elección es la necesaria y además justificable de nuevo para nuestro quehacer. Pero no es así. Todos somos un puzzle en donde encajamos cada suceso de nuestra vida.

En ciertos momentos necesitamos respuestas sensatas por parte de personas autorizadas para de una forma concreta, nombrar o dar forma a lo que nos ha sucedido por éste u otro hecho.

La sociedad actual se ve inmersa en un montón de información que no siempre sabe seleccionar y busca de un modo inquietante, expresamente buscado, los tags ó etiquetas que justifican su zozobra. Preguntas tales como ¿por qué se suicida una persona?, ¿cómo puede matar un padre a un hijo?, ¿por qué existe la deselealtad entre iguales?, ¿cómo pudo abandonarme mi madre? ¿cuáles son las claves de la felicidad?, o ¿cómo vivir mentalmente sano?, pueden ser preguntas que se lancen al aire cada mañana y que aparentemente nos sea imposible contestar. Sigue leyendo