HERMOSA JUVENTUD

El título de esta película corresponde a una verdad a medias. La juventud es hermosa, apasionada, radiante y osada pero en este largometraje se habla de otra realidad juvenil desolada y errante. Tomando un núcleo narrativo basado en la vida de dos jóvenes, Natalia y Carlos, el director, Jaime Rosales, hace un retrato sociológico y psicológico de una juventud, de un contexto social, de una economía y de una crisis que esta desgarrando nuestra sociedad. La exposición de las vicisitudes de los protagonistas y el desenlace ponen de relieve el fenómeno que estamos viviendo de generaciones perdidas que emigran para encontrar otros horizontes. Pero en esta película no se habla de jóvenes que intelectualmente están sobradamente preparados, sino de clases sociales muy modestas.

Hermosa_juventud-848620344-large

Señala la película a una generación que ha extraviado las ilusiones, si es que alguna vez las tuvieron. En algunos casos tienen gestos heroicos como en Carlos- el actor Carlos Rodríguez- en otros, con escasa capacidad para la frustración y un sentido de realidad mermado por la falta de proyectos. Esta generación NiNi (Ni estudia Ni trabaja) de rango marginal, también son hijos de una sociedad consumista con el deseo vertebrado alrededor de la posesión de objetos: un coche, una casa, un móvil, dinero para conciertos, para el botellón o para fumar canutos. Esta forma de vida condiciona a las nuevas generaciones a vivir con sus padres y a seguir manteniendo una actitud infantil de dependencia emocional en la que quedan aprisionados. Sigue leyendo