EL LLANTO DE UN NIÑO (**)

En nuestra consulta de niños recibimos padres impacientes e insatisfechos, hasta enfadados porque no se haga nada con estos estados de su bebé. A veces la madre está adquiriendo sus primeras experiencias en la crianza, sin otro modelo que el de su infancia, y, otras veces, sin una abuela que le ayude en el postparto, cuando los ahora conocidos “blues” o momentos de tristeza se han infiltrado en la mente de la madre puérpera.

Y es que sus bebés no pueden identificar y pensar claramente aún aquello que les incomoda, sólo saben llorar. A veces se les da palmaditas en la espalda por si tienen “gases” y así eructan. Forma parte de las manipulaciones con las que cualquier madre intenta proteger a su bebé, y de hacerle de algún modo saber lo que le va a ofrecer el mundo exterior a él. De paso, sabemos que desde que tiene un mes se calma al ver u oír a quien le está cuidando, y eso va trabando el lazo afectivo entre ambos, y representa el primer modelo emocional para el resto de nuestras vidas.

bebé

No sólo come y duerme el neonato, sino que está demostrado que es bueno aprovechar los estados en que comienza a escanear el medio, según está despierto. Con su mirada va a seguir los trastos coloreados que movamos cerca de su cara. ¿Por qué las primeras melodías que les tatareamos van a preferirse pasados los meses cuando se las pongamos? ¿Y los musicales o los móviles colgados enfrente de su cuna? Ahí están nuestros primeros juegos. Sigue leyendo

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