EL TRABAJO INFANTIL: UNA REALIDAD DOLOROSA

Actualmente cerca de 250 millones de niños trabajan en el mundo y mas de 150 millones lo hacen en condiciones peligrosas.

El trabajo infantil se refiere a cualquier trabajo o actividad que priva a los niños de su infancia. La infancia es definida por el psicoanálisis, como un período que corresponde a una etapa cronológica en la estructuración del aparato psíquico, en el que la protección y el cuidado de los adultos son esenciales.

 Manos infantiles

Será Sigmund Freud quién dará un nuevo estatuto al niño y un nuevo estatuto a la infancia, pues a partir de un texto llamado “Tres ensayos para una teoría sexual”, se cae el mito del paraíso infantil y se ubica al niño como un ser sexuado. Sigue leyendo

VIOLENCIA DE GENERO ¿CÓMO SE GESTA?

Decía Jean-Paul Sartre: Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.. Hoy se conmemora el día contra la violencia de género, que está basada en la más abrumadora incomunicación . Cada vez escuchamos con mayor eco que mujeres que vienen siendo maltratadas reiterativamente por sus parejas o ex parejas, a pesar de la orden de alejamiento de éstas, son asesinadas sin que se pueda hacer nada para remediarlo. El caso más reciente es el de la mujer que tras 11 denuncias a su expareja, es finalmente asesinada. Estos acontecimientos nos sumen en la perplejidad y en la impotencia.

Una breve definición de la violencia de género  tiene su base en las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de Naciones Unidas (la última del 20 de diciembre de 1993), bajo el título <Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer>:  Violencia contra la mujer se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener un daño o sufrimiento físico, sexual, o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.

_quinarte_nov12

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para refugiados (2000), señalaba que la violencia de género era una violación de los derechos humanos, y que afectaba a mujeres, hombres, niños y niñas. Y que son ellas las que predominantemente son víctimas.

Organismos internacionales de alto compromiso, Onu, Unicef, La Corte Penal Internacional…, establecen  medidas preventivas y jurídicas para  paliar, abolir o castigar la  violencia de género. Las Administraciones educativas a través de programas  para la educación en valores, intentan  prevenir la violencia en general  además de fomentar la interacción social desde el  respeto y la tolerancia.

En el ámbito de la salud  ¿qué puede aportar el pensamiento psicoanalítico al tema de la violencia de género?. Y sobre todo ¿por qué la mujer es más veces víctima en esta violencia? A la primera cuestión aportaré algunas ideas desarrolladas más adelante. Respecto a la segunda, nos situamos ante la condición de  la variable mujer como víctima. Víctima respecto al hombre. Cuántas veces hemos escuchado frases como:  “la maté porque era mía”, y que como dicho popular, cobra un sentido propio para  la  perspectiva del psicoanálisis.

Situemos el escenario en  la relación más arcaica y  primitiva, la de la madre y el hijo. Es una relación dual. Se basa en dos cualidades: Principio de asimetría entre ambas partes -el niño es receptor inicialmente-  y Suministro de amor primario. Imaginemos una curva de Gauss; en uno de sus extremos como aporte  positivo de la relación, la madre sostiene  al infante para que sus necesidades físicas y emocionales  puedan ser satisfechas. En el  otro  extremo- o negativo- se produce  un fracaso de este  suministro, tanto en las biológicas, emocionales, o en ambas.

La satisfacción de la relación dual permite la instauración gradual y progresiva  de un sentimiento de mismidad- identidad- que  da continuidad y sentido a la existencia del infante. En esa dualidad  se gesta el sentimiento de que hay otro que sostiene, lo que  ayuda a la organización del psiquismo. Si fracasa, las sensaciones displacenteras darán lugar a fallas en ese primer suministro del amor. Si son muy extremadas las experiencias negativas- fallas básicas-, se configura un sentimiento destructivo- para algunos relacionado con la pulsión de muerte- acompañado de agresividad. Su puesta en escena va dirigida primeramente a la madre- incipiente sadismo-. En sentido inverso, se puede dirigir, revirtiendo, contra el propio psiquismo del niño; aún  no tiene capacidad para canalizar tantas excitaciones desintegradoras que pueden ser el germen, entre otros, de sentimientos masoquistas. Se instauran como amenaza de una falta de cuidados que  resulta intolerable; la madre no tiene la capacidad para contener las sensaciones displacenteras y/o desintegradoras del hijo; la descarga se transforma en respuestas destructivas y desintegradoras para el psiquismo del bebé. Entre ambos extremos se sitúa  la variada gama de relaciones intermedias, entre capacidad para ser contenido y la no contención, relacionados con las características integradoras o desintegradoras de la madre.

Las sensaciones por  falta de contención de la madre, y consiguientes  fallas en su organización psíquica,  pueden dar lugar a posibles trastornos de personalidad ( fallas en la constitución de la identidad –trastornos narcisistas-, psicosis, y diversas organizaciones psíquicas en las que las defensas se constituyen como  un continuo y persistente parapeto de la destructividad. En el anverso, como  la otra cara de la moneda,  un amor exclusivo  y único ni siquiera pudo fraguarse como posibilidad de ser satisfecho en ese primer periplo vital del amor materno.

violencia-de-genero

En otro orden de cosas nos podemos enfrentar a lo que puede significar la amenaza de una separación. Puede  resultar difícil renunciar a la satisfacción de una relación dual. Y esto es así tanto para la madre desde su funcionamiento inconsciente, como para el niño que es agente pasivo. Cabe no perder de vista la perspectiva de la inclusión de la figura paterna, que en esa concepción dual pareciera ausente. En psicoanálisis hablamos del Edipo, organización del psiquismo que hace posible tolerar el desprendimiento de ese amor dual para entrar en el registro de la simbolización, tolerando el duelo de esa pérdida mítica de un amor único con la madre.

Es en torno a estas cuestiones donde podemos acercarnos a pensar sobre la violencia de género en su variante más extrema de muerte. Porque el hombre que mata a la mujer, no es el hombre que ha accedido a resolver su conflictiva edípica. Es el hombre que no admite ser excluido de una relación dual con la madre. Está inmerso en ella y además la vive desde el fracaso y destructividad a que nos hemos referido anteriormente.

Mª Soledad Fontecha Fresno

LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS Y EL ODIO HUMANO

El pasado 9 de noviembre se cumplía el 75 aniversario de la tristemente conocida “Noche de los Cristales Rotos. Fue un momento en que la sociedad alemana de aquella época consumó su odio a los judíos en una orgía de vandalismo y destrucción contra sus propiedades, templos y personas. Fue el colofón de un largo proceso de incubación de odio y desprecio, y el comienzo de uno de los episodios más monstruosamente sádico, inmoral, cobarde y absurdo de la humanidad: el holocausto judío.

Noche Cristales rotos

Tendemos a pensar que un hecho histórico tan abominable y ajeno a nuestra sensibilidad humana, es algo que pertenece a épocas pasadas, lugares remotos y personajes que ya fueron destruídos y nunca más van a volver. Sin embargo, todas las personas que participaron en mayor o menor medida en aquellos hechos –y me refiero a la sociedad occidental de la época, no sólo a los alemanes- eran seres humanos iguales que nosotros. Simplemente, unos miraron para otro lado, se desentendieron de un asunto que no juzgaban de su incumbencia, y otros creían honestamente que su odio estaba justificado. Pensaban que ellos eran personas decentes, trabajadoras y amantes del prójimo, mientras que los judíos eran seres viles y destructivos que les estaban causando grandes daños. Sigue leyendo