STRADIVARIUS

Antonio Stradivari nació en Cremona, Italia, en 1644 y murió allí mismo en 1737. Fue el más prominente luthier italiano. La forma latina de su apellido, “Stradivarius”, se utiliza para referirse a sus instrumentos de cuerda.

Sus instrumentos son reconocidos entre los más bellos creados, son muy caros y todavía son utilizados por intérpretes profesionales.

Stradivari era un artesano como el psicoanalista.

Image

El psicoanalista trabaja en el diálogo analítico con la música de las palabras, los sonidos del inconsciente del paciente y con la música de sus propias palabras. No sólo palabras sino también resonancias afectivas. Construye memoria compartida.

Para Richard Sennett la palabra artesanía designa “un impulso humano,  duradero y básico, el deseo de realizar bien una tarea, sin más”. Y John Dewey decía que “el trabajo que se mantiene impregnado de juego es arte”.
 
El paciente superficial y el analista artesano.

Es grande la tentación de ver en el artesano que actúa con habilidad, compromiso y juicio, un contrapunto a la cultura de la negación de los límites que nos ha llevado a la crisis actual.

La Red ha hecho una extraordinaria aportación a la información y a la comunicación; al ahorro de tiempo, a la facilidad para compartir experiencias, a la investigación científica, al desarrollo económico. Pero todo tiene su precio y significa ya una transformación tan grande en nuestra vida cultural y modo de pensar, como lo fue el descubrimiento de la imprenta.

El viejo Mc Luhan aseguró que los medios no son meros vehículos de contenido, ejercen una solapada influencia sobre éste y a largo plazo modifican nuestra manera de pensar y actuar. Hay pruebas de que cuando la memoria de una persona deja de ejercitarse, se entumece y debilita como los músculos que dejan de usarse. Hoy contamos con el archivo infinito que pone a nuestro alcance el ordenador y ejercitamos menos la memoria,  nuestra especialidad.

No sólo la lectura se vuelve superficial: toda obra de creación no subordinada a la utilización pragmática, queda fuera del tipo de conocimiento y cultura que propicia la Web.

Ricardo Jarast

DALÍ EN EL MUSEO REINA SOFÍA

André Bréton uno de los principales líderes del  surrealismo  lo definió en 1934  como un movimiento de liberación del espíritu del ser humano que se rebela así contra el sometimiento de la imaginación y de la experiencia a la dictadura del sentido común. Confiesa su agradecimiento a Freud, descubridor del psiquismo inconsciente y del método psicoanalítico “…gracias al cual el explorador de lo humano podrá ampliar sus investigaciones e ir más allá de las realidades primarias …..Quizás la imaginación está a punto de rescatar sus derechos…..” y considera que Dalí, Buñuel y otros autores estarían intentando y expresando como principal mensaje  de sus obras artísticas que “..la distinción entre lo objetivo y lo subjetivo pierda vigencia y valor”.

La  exposición antológica de Dalí en el Museo Reina Sofía es en este sentido un magnífico e histórico acontecimiento artístico y una oportunidad única de asomarse a la producción de uno de los genios de la pintura del siglo XX. Se presentan obras del Centro Pompidou de Paris, en colaboración con la Fundación Gala-Salvador Dalí y The Dalí Museum de Saint Petersbourg  ( Florida )

Se puede ver así la constante provocación que para el espectador  representan sus obras, tanto en la pintura ( “A veces escupo por placer sobre el retrato de mi madre” ) como en el  cine ( “Un perro andaluz” ) o como en las entrevistas filmadas para la televisión.

En todas ellas se advierte el  propósito de “dalinizar” la realidad, esto es, de “conquistar lo irracional” que late debajo de la misma, y que en ningún modo se trata de “locuras” sino  de una forma ampliada de percibirla  incorporando a sus obras el mundo de emociones y deseos que subyacen en el psiquismo inconsciente de cualquier ser humano. El  propio Dalí precisa en este sentido que “La única diferencia entre  un loco y yo es que yo no estoy loco”

En esta espléndida muestra cronológica se puede ver una gran parte de su impresionante producción, desde los retratos familiares, los autorretratos, la “Muchacha en la ventana” el retrato de Buñuel,  “Homenaje al noticiario Fox”, sus pinturas cubistas, los arlequines, “El Asno podrido”; diversas figuras en la playa, “El gran masturbador”,” La persistencia de la memorias”,”Huevos sin plato”,  “Canibalismo de otoño”, Mesa solar” y tantas otras obras maestras del surrealismo en la pintura y representaciones en fin, de su   “ método  “paranoico-crítico”.

Pedro Gil Corbacho

Image