EN TORNO A LAS PRIMERAS SEPARACIONES

En los primeros meses de vida, los sentimientos del bebé son intensos y poco matizados. Sus estados de ánimo oscilan con rapidez y se manifiestan en sus cambios de expresión o de color. Poco a poco vamos pudiendo aprender a conocer sus sentimientos, a ir discriminando sus temores o sus angustias y a tolerarlos.

Al igual que el bebé vacía en su pañal el contenido de la vejiga o bien vomita el alimento, tiene la necesidad de descargar su malestar. Por ejemplo, un llanto muy fuerte nos puede dar la impresión de que lo expulsa fuera de sí , como si nos lo arrojara a la cabeza.

bebe-durmiendo-relajado

En estos primeros meses de vida, para el bebé las sensaciones de incomodidad y de displacer son vividas como algo permanente de lo que tiene que deshacerse echándolo fuera de él, proyectándolo.

Por eso necesita que su madre permanezca junto a él, comprendiendo los sentimientos de su hijo pero sin dejarse abrumar por ellos y pudiendo devolvérselos metabolizados, digeridos para que él pueda hacerse cargo de ellos sin excesiva ansiedad.

Sigue leyendo

Anuncios