EL DÍA DEL NIÑO

Ningún niño vale más que otro. Pequeños, débiles, desarmados. Su boca se inventó para la sonrisa. Sus manos, delicadas, para la caricia no sexual y el juego… Peter Pan lucha, en la Laguna de las Sirenas, con el capitán Garfio. Le arranca el cuchillo del cinturón y va a clavárselo, cuando ve que el pirata está en inferioridad de condiciones, más bajo que la roca, le ayuda a subir. Sigue leyendo

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RUTH Y SUS GARABATOS

El pediatra y psicoanalista inglés Donald Winnicott (1896-1971), adaptaba su técnica a las necesidades de cada caso en particular. Si hacía falta y era posible un psicoanálisis extenso, lo hacía. Si no, variaba el método, pasando de las sesiones regulares a las sesiones “a pedido”, o a las consultas terapéuticas aisladas.

Winnicott trabajó décadas en el hospital Paddington Green Children´s de Londres.

La consulta terapéutica es una modalidad de primera entrevista en la que, sobre un encuadre confiable, se aprovecha la “capacidad del paciente para creer en una persona que lo ayude y lo comprenda”. Escribe Winnicott: “Es bien sabido que la primera entrevista de un psicoanálisis puede contener material que luego aparecerá para su análisis durante meses o incluso años”.

Winnicott aprovecha el carácter sagrado del encuentro.

winnicott

El objetivo diagnóstico implica determinar “el grado de rigidez o de flexibilidad de las defensas” mientras que el terapéutico opta por provocar un cambio en el paciente. Para ello el terapeuta ofrece un espacio transicional, una zona de juego, estable y dinámica, en el que se promueve el despliegue del gesto espontáneo del paciente.

En la consulta terapéutica Winnicott usa la técnica del  juego del garabato, un juego no reglado cuya importancia radica en el uso que se le da al material que el juego produce, un juego que no ha de dominar la escena durante más de una sesión, o a lo sumo, dos o tres.

El juego del garabato que se realiza entre el paciente y el terapeuta, consiste en realizar una serie de garabatos, que empieza uno y que debe ser completado por el otro, tratando el terapeuta de dar sentido al dibujo común a partir de la imagen resultante de su interacción.

“Ruth”, 8 años

El caso de Ruth se le presentó a Winnicott de la siguiente manera: un hombre lo consultó acerca de sí mismo; era el padre de Ruth. En el transcurso de una hora en la que dijo lo que quería decir acerca de sí mismo, le contó un gran número de hechos, entre los que había dos cosas que eran significativas en la descripción de los problemas de Ruth: la primera era que su hija, la del medio de tres hermanas, había empezado a robar en la escuela; al mismo tiempo su personalidad había cambiado y se había convertido en una niña reservada y furtiva. Había disminuido la calidad de su trabajo escolar y la escuela había pedido su expulsión. El otro hecho fue que el padre, que estaba tratando de mantener unida a su familia mientras hacía su propio trabajo, estaba confuso en relación con el modo de manejar las enfermedades de su mujer: ella padeció tres enfermedades que obligaban al marido a tratar con tres hospitales diferentes y esto produjo una falla de comunicación entre los dispositivos de asistencia social de ellos. El hombre se sintió desgarrado en tres partes y le insumía mucho tiempo cumplir con esas exigencias. Al final de la entrevista le dijo a Winnicott que por haber escuchado sus distintas y variadas quejas, se sentía capaz, por primera vez, de verlas como una unidad y que creía que podría afrontarlas sin ayuda adicional.

GARABATOS

Sin embargo sentía que necesitaba ayuda para Ruth y Winnicott dispuso una entrevista con ella. Era necesario que él en esa entrevista intentara revertir su tendencia antisocial y, si lo lograba, entonces confiaba en que el padre podría hacer frente a toda la situación familiar con la ayuda de las cualidades positivas de su esposa, a pesar de su mala salud.

En esa única consulta terapéutica, a través del juego del garabato, Ruth pudo recordar y revivir la tensión relacionada con la época en que se convirtió en una niña carenciada, y también pudo ilustrarla con un dibujo. La experiencia fue terapéutica para Ruth y los cambios que se produjeron en ella beneficiaron a toda la familia

Seguimiento

Cinco años. Desarrollo satisfactorio; no se produjeron robos. La familia se ha restablecido.

 

RICARDO JARAST

LA CAZA

La caza mayor de seres bellos y desvalidos que son sorprendidos por la violencia del cazador, es una metáfora que discurre en paralelo con la caza de un miembro de una prospera y pequeña comunidad danesa elegido como chivo expiatorio.

Esta película fue gestada como una contrarréplica del largometraje Celebration que le dio fama a Vinterberg. El director fue pionero junto a Lars von Trier en 1995 del nacimiento del  grupo Dogma. En Celebration el acoso era diametralmente opuesto, pues aquella obra mostraba a un padre abusador. Este hecho silenciado familiarmente era denunciado por parte de un hijo en una fiesta familiar.

Vinterberg documentado e inspirado por datos de historias reales nos expresa  que,  no siempre los niños dicen la verdad, y en esa frontera entre la verdad infantil y su verdad inconsciente el director ha tejido el drama presentando el otro rostro del dolor: el de un adulto acosado injustamente por sus pequeños alumnos y por la complicidad de sus padres. Lucas, un profesor de primaria es acorralado ante la acusación de una niña, Klara, que se siente humillada ante su amor rechazado por el profesor.

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La fantasía infantil sobre la seducción por parte de un adulto, nos retrotrae a la teoría traumática de Sigmun Freud 1895/1897. En la correspondencia con Fliess del 21 de noviembre de 1897, Freud expresa: (…) ya no creo más en mi neurótica. Fue un cambio primordial en la teoría psicoanalítica cuando Freud sin dejar de darle importancia, dejó de prestar veracidad a todas las escenas de acoso de un adulto hacia un niño. En ese momento  introdujo las fantasías inconscientes sobre la seducción y descubrió que en dicha fantasía un niño siempre percibía insinuaciones o actos de tipo sexual por parte de los adultos. Esta puesta en escena tenía por objeto engrandecer, reconstruir y disimular las actividades autoeróticas infantiles. Con este análisis Freud presentaba otro vértice de la  idealizada imagen que hasta entonces se había tenido de los niños.

La caza nos conduce a otras películas que han tratado temas similares. Entre los  precedentes recordamos  a The children`s hours (1961)  basada en la obra teatral de la escritora americana  Lillian Hellman y llevada al cine por William Wyller. En esta película se añadía al drama, el controvertido tema de la homosexualidad femenina en una pequeña localidad de EE.UU.

Destaca la película de Vinterber los procesos inconscientes grupales. Los actos socialmente compartidos como ritos de paso de infancia a la adolescencia relacionados con la cacería y el frenesí del alcohol en las fiestas masculinas.  Observamos como ya hemos citado, la necesidad de depositar en un chivo expiatorio aspectos emocionales disociados de los padres y adultos. El director denuncia la paradoja de que en un ambito educacional aparentemente modélico la represión en la escuela y la envidia entre compañeros conviertan ese contexto en un infierno. Todos estos sentimientos intensos y a veces forzados no dejaran frío al espectador.

Finaliza la película con una reflexión derivada de las imágenes; el valor de una mentira, el peso de un rumor, la onda expansiva de una calumnia, puede que no desaparezcan nunca, aunque los hechos demuestren lo contrario.

Magdalena Calvo Sánchez-Sierra

Crítica de Cine:
La Caza

Dinamarca 2012

Thomas Vinterberg
Copenhague 1969